viernes, 29 de mayo de 2015

"Son tiempos difíciles para los soñadores"

A veces escribir es hacer magia. Así que no os creáis todas las palabras porque puede ser el truco emocional más cruel. Puedes ser la protagonista o te libras de las cajas. Y aun así las espadas te rozan la espalda. Me saco de la chistera sentimientos que no he hecho míos pero siento, y escribo sobre el amor con más fe que un sacerdote leyendo la Biblia.

He regalado versos a desconocidos y no me han sonreído. Tengo que ser una herida tan abierta que no se quiere cicatrizar. Y el miedo impide lamerla hasta convertirla en flores de un jardín primaveral. Y ahora que es casi verano, la sequía se avecina y necesito tanta agua que ninguna saliva va a saciar la sed.

Y en estos tiempos en los que las cabezas se pierden malamente y el corazón se nubla me prefiero así a caer en un colchón de mentira. A mirar a los ojos y no sentir ni las miradas, a desgastar sonrisas en bocas que no abrazan.


Tengo el alma desbocada vomitando verdades, la cabeza dialogando con el corazón, el cuerpo criando alas. Me estoy diciendo adiós para volver a empezar.
Porque yo nunca me abandono.


jueves, 21 de mayo de 2015

Carta de no despedida

He prometido no despedirme
nunca más.
Odiar a la muerte mucho más
                      de lo que ya lo hacía.

No creeré  en las pérdidas que dicen
estar mandadas y queridas por un
                                      ser superior.

Recordaré con el pensamiento del corazón
                     y se me secarán las lágrimas.

Cumpliré objetivos por mí y por aquellos
que lo deseaban mucho más que yo,
                                    ahí seré valiente.

Miraré a cada estrella como si lo hiciera
a los ojos que se cerraron para siempre
                     y les haré un guiño de todo bien.

Echaré de menos y amaré más, moriré viviendo
por todos aquellos que vivieron para morir.
Porque no es cuestión de uno, es cuestión de todos.

Y ahora coged las vida al vuelo que se escapa o te la
quitan. Somos personas no armaduras,
                                          aunque algunos lo crean.

Hoy el corazón me late un poco más fuerte
me di cuenta un poco tarde,
                    te prometo utilizarlo esta vez.

Esto no es una despedida,
porque siempre estás y lo siento,
                pero no como todos aquellos me dicen.




                                                                       Me lates para hacer(me) un mundo mejor.

domingo, 17 de mayo de 2015

Desintoxicación

Me he mirado en el espejo
y he visto un lado izquierdo 
negro.

Me he encontrado miedos,
engaños, pérdidas 
y despedidas.

Lágrimas secas en huellas
deformes, pequeñas cicatrices
y algún que otro socavón de 
sucesos encogidos.

Me he vuelto a mirar,
tóxica de intoxicación
tan social,
tan sexual,
tan dañinas,
y me he convertido en rabia.

He entendido que a veces
hay que arrancarse las venas y las arterias
para mecerlas, para cantarlas, para darles
cariño.

Así no llorarán tanta mierda
que llega al corazón para
partirlo en dos.

Las he acariciado tanto que he podido
hasta sentir el alma
en paz.

Las he escuchado pedir calma
sin mucha convicción
y he prometido cuidarlas.

Para ganar esta guerra hay que pelear
desde el punto de partida,
que no es otro que ese
que te lleva al punto directo 
por conquistar.

Me miro de nuevo al espejo 
y tengo un lado izquierdo
de puta madre.

Tengo una sangre que ríe
hasta amar,
me desintoxiqué
de eso que mucho de vosotros
(des)hacéis.

He mudado de piel y no,
no me he convertido en lo que sois.
Me he salvado.

Ahora puedo decir que soy una tía con corazón mucha suerte.


sábado, 9 de mayo de 2015

Vuelve

Vuelve
que las heridas no paran 
de abrirse.

Vuelve
para sellarlas
sin
cicatrices.

Vuelve
a llamarme de madrugada
para volver a mis sábanas.

Vuelve
que tengo el corazón en la
mano
y no se cansa de esperarte.

Vuelve
que sin ti no tiene sitio
donde vivir.

Vuelve
que sigo en la esquina
castigada
por perderte.

Vuelve
del verbo volver
a la casa de lo gritos de aquella noche
que de tanto
silencio 
se ha convertido en ruinas 
necesitada de perdones y oportunidades.

VUELVE VUELVE VUELVE

lo grito, pero no me oyes.
                                                               "Vuelve, que te estoy confundiendo con las flores"

viernes, 1 de mayo de 2015

No me hagas poesía

Se paseaba por la casa
como un alma libre,
y no dudo que lo fuera
porque cada vez que lo hacía
yo ansiaba libertad
como un preso entre rejas.

Reía,
reía muy fuerte y agudo
como esos pájaros que cantan 
en el parque de El Retiro.

Tarareaba esa canción 
-nunca me acuerdo de su título-
mientras se recogía la melena
con su coletero de colores.

Tenía unas curvas
por las que derrapar a besos,
frenar a mordiscos
y estrellarse a orgasmos.

Era alegría,
diversión,
satisfacción,
gozo,
era todas esas palabras
que terminan en sonrisa.

Buscaba atención,
-siempre lo hacía-
recorría con sus dedos
mi máquina de escribir
y hacía de los versos palabras
tachadas.

Corría,
corría por el pasillo como niña
rebelde,
provocativa,
lanzándome el anzuelo.

Y piqué,
piqué en cuanto la vi desvestida
sobre el colchón.

Volvió a reír fuerte y agudo
con la coleta ya suelta
y una mirada de
victoria.

<<A mí no me hagas poesía
hazme (el) Amor>>

martes, 28 de abril de 2015

Siempre habrá un Tú

Trato de encontrar mi felicidad
en tu felicidad.
Pero creo que otros labios son
mucho mejor que los míos,
que esto no deja de ser
otra obsesión más.

La vida me sigue estudiando
mientras soy yo la que hace los
exámenes
y así no hay quien apruebe.

Llevo la inexperiencia a la espalda
y seguro
que me pillarían las chuletas 
que guardo en el bolsillo derecho,
por si el saber izquierdo
me falla.

Y mientras algunos deberían 
quitarse la venda de los ojos,
a mí me encantaría ponérmela,
y entregarme así,
sin nada,
como lo que soy.

Porque aunque la mirada sea
el reflejo del alma,
hoy te la quiero entregar
en tacto,
no sea que ponga los ojos 
en blanco
y confundas el orgasmo 
con el engaño.

Sigo creyendo que cualquier cosa
sería mejor que yo,
que nunca aprobaré la vida.
Pero llegas tú,
te pones la venda,
y tu sonrisa rompe todos mis
esquemas.

viernes, 24 de abril de 2015

La chica de los cabellos libres

Mi pie izquierdo ha montado 
un carnaval de pisadas,
mientras mi pie derecho 
le vitorea en señal de lo
mucho que lo ha echado de
menos.

Mis caderas llevan el compás
de la alegría,
y mis brazos levantan una brisa
de felicidad.

Piso fuerte y parece que voy en 
volandas;
y qué bonito dejar huella
incluso volando.

Todavía me noto pesada
de malas hierbas,
de pasados marcados,
de palabras bonitas
que se quedaron en palabras.

Hoy el brillo se ha apoderado
de mis ojos
y yo le dejo vía libre.

La vida me regala la sonrisa
más bonita dibujada en mi 
cara.

Ahora sí, 
tengo las tijeras preparadas,
me corto la melena
y las hierbas me resbalan,
como tú.

En mi media vuelta ya no dejo
nada.
Sobre mis hombros llevo la
libertad. 

Y qué bien me sienta.






miércoles, 22 de abril de 2015

La regla del 3

Tres minutos me bastaron
para escuchar que esos
andares
llevaban el sonido
del desastre.

Tres horas en mi cabeza
y ya podía sentir
los tsunamis,
los tornados,
los huracanes,
de tus ojos en los míos.

Tres días contigo
y a mi corazón se le pegó
tu acento.

Tres semanas a tu espalda
y me bailaban
los remordimientos
de mi falda.

Tres meses de tus sonrisas
soñadas en mi cama,
en mi almohada,
en mis sábanas.

Tres años de verte
y no tenerte.
De abrazarte sin
sentirme.
De inventarte.

Tres siglos son
mucho tiempo
pero sería capaz de
compartirlos contigo. 

Pero tú,
ni tres segundos
conmigo.














lunes, 20 de abril de 2015

L'ombre

Encontré las lágrimas en el último
te quiero,
en las sábanas intactas,
en el café sin leche,
en el único cepillo de dientes.

Te fuiste dejando la casa
barrida,
con otro olor,
ni siquiera olvidaste algo
de tu ropa interior 
en el armario.

Me encuentro como semilla
en tierra que no brota,
como un payaso sin nariz
roja,
como el color de mis labios
ahora
hechos cenizas.

Parece que la casa me arropa
como si también le doliese
no escuchar tu risa,
no ver el pasillo lleno 
de ropa,
no sentir las pisadas 
de tus talones.

Duermo en el sofá porque
la cama me parece un
agujero negro
y la almohada todavía
guarda tu recuerdo.

Ni las cervezas esparcidas
por el suelo
pueden hacer que se vaya
la pena.

Me cosí muy fuerte a tu
clavícula
y ahora me sangra.
Me llevé la peor parte
de la herida.

la huida.

A mi lado hay una sombra
que me mira
y puedo sentir que tardará
en irse.

La sombra



jueves, 16 de abril de 2015

Aquí paz y después guerra

Desconfío de las personas déjà vu, y no quiero formar parte de ese medio mundo nacido para joder al otro  medio.
No quiero pisar sobre mis huellas, así que estoy buscando tierra por la que andar.
Y ondeo mi bandera blanca en busca de un regazo que me quiera adoptar.
Mi niña dice que no muerde y se le escapa media sonrisilla. 
Te imagina con olor a mar, una sonrisa cálida y guitarra en mano.
Sueña con ponerte contra las cuerdas y que se haga melodía.
Que suba la marea mientras se suelta la melena. Y bailar la alegría alrededor de tu hoguera.
Hacerse sudor en arena mientras las estrellas se fugan buscando su atención.
Y que el faro se despiste y alumbre a tierra muerto de envidia.
Que dice mi niña que a lo mejor un poco muerde 
ahora lo sabes
aquí paz y después guerra.

De poesía, digo.



sábado, 11 de abril de 2015

Sábado de tintero y pluma

Tengo un sábado de tinta y Andrés. De musas perdidas. Aturdida en cuerpo y alma, llena de risas por fuera y lágrimas por dentro.
No hay nombre, ni hombre que me entienda. Y me hago mujer en plumas que me sostienen las palabras.
Perdí los sueños en una cama llena de ron, y desperté queriendo a la vida.
No quiero pisar Gran Vía si no es contigo, y aquí me tienes mirando fotografías como si Madrid no estuviera a la vuelta de la esquina.
He tenido una semana de salitre en los labios para curarme del sol y edad.
No encuentro a mi protagonista, y miro más de una vez debajo de la cama por si se ha convertido en monstruo.
Sin creer que se pasean por la vida casi rozándote el hombro.
Y ya no sé temblar, y no escapo.
Los volantes de mi falda se mueven sin darles impulso y es motivo de felicidad.
Pero hoy no me quito el pijama, que estoy aturdida en cuerpo y alma.
Puede ser que Suárez se haya convertido en okupa de mi lado izquierdo.
Espero que alguien me pueda ayudar...
Se me ha acabado la tinta y todavía me quedan plumas.

jueves, 9 de abril de 2015

"Hoy te he vuelto a recordar"

Oscilaban para el mismo lado y mantenían el mismo compás. Colgaban del mismo hilo como marionetas de un mismo palo, no sabían hablar.
Monotonía de una vida impuesta con tierra y mar. De forma redonda y grandes proporciones.
La existencia de ambas parecía irreal. Acompañantes de un camino invisible hecho más de una vez.
Soñaban incluso inertes. Y las dos, a la vez, juraron ante la atenta mirada de estrellas fugarse de filamentos.
Se descolgaron de su parte y echaron a correr.
-Volad, pequeñas gigantes, dejad de gravitar-
Se escuchan risas de libertad, se forman caminos de flores, esperanza a la vuelta de la esquina de una galaxia llamada Diversidad.
Choque, colisión, tropiezo y encuentro. Un fugaz hola, qué tal y descubrieron que sí podían hablar. Sonrisas que vuelven a los agujeros negros en paraísos cromáticos.
Primer roce que fuego hizo estallar, demacradas, deshilachadas, caricias de verdad. Se vuelven a encontrar, se conocen hasta el mar y la tierra hacen vibrar.
Lloran, gritan, ríen, hacen y deshacen besos y abrazos; y se conocen de hace un rato.
No me digas ni tu nombre que solo te quiero amar.
No se cansan de tocar los relieves de su piel, de hacerse más grandes que el universo testigo lleno de ecos musicales de gemidos.
No me sueltes, quédate.
Dos cuerpos que fueron a parar al mismo puerto de pluralidad. Se dejan llevar y se ríen en la cara del palo que dice que esto no es natural.
Agarran sus manos, son todas las maletas que tienen que llevar.
Al llegar a la galaxia lloran de felicidad. Amor libre en cada esquina, respeto en cada rincón.
Y repitiendo la primera mirada, la primera sonrisa y el primer beso prometen enseñar a quitar los hilos de los palos que no la quieren.

Juré contar nuestra historia, Diversidad

martes, 7 de abril de 2015

Modos de modales

He vivido a través de un mundo lleno de iris azules.
Me he enamorado de corazones llenos de iris oscuros.
He encontrado la inspiración en los pasos de iris verdes.
He llorado por personas con iris grises.

He vivido la humanidad en manos con arrugas.
Me he enamorado de la piel en manos suaves.
He encontrado la esperanza en manos pequeñas.
He llorado por familias con manos ásperas.

He vivido libertad en bajas estaturas.
Me he enamorado en las alturas.
He encontrado el respeto en lo corpulento.
He llorado por cuerpos consumidos.

He vivido en corazones rotos.
Me he enamorado de corazones imposibles.
He encontrado personas de corazón.
He llorado por corazones engañados.

He vivido en labios de color rojo.
Me he enamorado de la mordida de un labio.
He encontrado las ganas en una boca entreabierta.
He llorado por bocas cosidas sin libertad de expresión.

He vivido vida.
Me he enamorado del amor.
He encontrado el camino en el lado bueno de las cosas.
He llorado por la hipocresía.

Hablo en pasado cuando quiero hacerlo en presente
pero me da miedo que el futuro
viva, se enamore, se encuentre, llore
y yo no reaccione.





viernes, 20 de marzo de 2015

"En la piel agua y arena"

Dejo mis últimas pisadas en tierra, se acabaron los pies sobre el suelo.
Me enfrento ante ese inmenso espectáculo de olas 
que vienen a romper en mi último paso.
Maldita valiente y maldito canto de sirena.
Que me deja llevar engullendo cada parte de mi cuerpo.
Hasta el cuello,
alzo mi bandera y declaro la guerra a todos esos piratas que beben ron.
Busco mi tesoro allí donde otros barcos naufragaron.
Pero prometo surcar los mares y entregarte en cada verso el corazón.
Encontrar las piezas de nuestro puzle en corales de colores 
y hacernos el amor mientras la luna nos ilumina.
(A)mar intenso
provocando envidia en cada criatura (y no marina precisamente).




















Y si quieres, hacemos en islas desiertas colonias de emociones. 
Nunca es tarde para pisar tierra contigo 
y olvidar que alguna vez estuvimos varados.
Cómo puede ser que lleves en la piel agua y arena.
Y yo aquí dejando suelo firme en busca de tu sal.
Me dejo navegar.
Norte, Sur, Este u Oeste
Contigo
mar o tierra
ya me da igual.
Y vuelve a cantar que me embarco sin miedo
a ahogarme.
Contigo
yo
quiero
nauframar.


miércoles, 18 de marzo de 2015

El tren de lo real

Conozco
Siento
Veo 
el reflejo de la vida en el cristal de un tren.
Mi curso lleno de vagones que se llenan y vacían
Soy espectadora
de las risas, del sueño, de la alegría e incluso de las lágrimas.
Y sigo circulando sin parar, 
Y me encuentro con arrugas y chupetes.
Lo pasado y lo que queda por llegar.
Y miro a la oscuridad para entender la esencia de este tren.
Y encuentro sonrisas bonitas
ganas de leer
miradas curiosas
Y tú, o yo, frágil e inmóvil, con miedo a perder el equilibrio y caer.
Y observas todo esto desde una esquina y te quedas con las ganas de realidad. 
Porque
Conozco
Siento 
Veo 
La realidad.
Pero no la toco.
Aquí me encuentro mi chupete, mis arrugas, mi sonrisa bonita, mis ganas de leer, mi mirada curiosa.
Empiezo a moverme y a observar las cosas de cerca. Aprendo a tocar aquello que he querido alcanzar.
Y ya no hay pasado ni lo que queda por llegar.
Hay un presente circulando y el reflejo de ese cristal me recuerda que existe mi realidad.

jueves, 12 de marzo de 2015

Decálogo de un día cualquiera

Días que te matan a poesía, 
algo así como una explosión de versos disparados por una voz letal.

Enamorarte en tres minutos que dura una canción es amor. 
Incluso más real que el de aquel con la mano en el culo de su chica.

A veces la vida se ve mejor detrás de unas gafas de pasta 
como si de un cuadro de Renoir se tratara.

Creo que los transportes públicos son uno de los mejores inspiradores. 
Gente.

Acabo de envidiar a una paloma que volaba libertad.
 
Escucho una canción con la palabra frío en su título con 20 grados al sol. 

He visto el pasado personificado reflejado en un espejo.

Todo lo que signifique perder es drama.

He sentido una sonrisa sin verla.

Me he topado con una auténtica maravilla y he pensado que podría ser el final.





jueves, 5 de marzo de 2015

Noche de luna menguante y café portugués

Noche de luna menguante. Café portugués.
He perdido la cuenta de cuántas tazas llevo. La música no para de sonar y el aleatorio tiene ganas de jugar. Nuestra canción ha sonado varias veces y he enloquecido.
Ahora mismo he cogido un lienzo, ¿cuánto tiempo ha pasado desde que juré no pintar si tú no eras mi modelo? 
Caballete al lado de la ventana, paleta de colores pálidos y el café sobre el mantel. 
Algunas cosas nunca cambian, malditas costumbres.
Estuche de pinceles, recuerdos y primer color.
Con delicadeza empiezo a trazar como si lo hiciera en tu piel. El hormigueo empieza desde los pies. 
Me dejo llevar.
Mis manos se mueven sin control, salpican pintura, enloquecen, no soy participe de un espectáculo de tal envergadura, el sudor me recorre la sien, las piernas me tiemblan, cierro los ojos, los abro. 
Revolucionario.
Extraordinario.
Incontrolable.
Noche de luna menguante. Café portugués. Ahora derramado.
Modelo del lienzo, cuánto duele que no estés.
Mis yemas de los dedos los acarician.
Húmedos.
Incluso aquí sonríes valiente y me gritas bésame.
Empapelaré la pared con 50 lienzos como este para recordar lo que un día fue, y no olvidar que para mí todavía es.

Ahora soy yo quien grita 
VUELVE,
ATRÉVETE.

Aquí tienes el retrato de tus labios sobre el lienzo, me han hecho llorar al pintarlos.
Como tú aquella vez al besarme.
En esta noche de luna menguante y café portugués, te lo repito
Vuelve.

No es lo mismo pintarlos que sentirlos.


jueves, 19 de febrero de 2015

El desorden de la nocturnidad

Qué pena que haya cosas que no se puedan publicar, que las tengas que guardar con la esperanza de que algún día pueda susurrarlas a tu oído. Qué perdida me encuentro cuando canciones que hablan de amor me recuerdan a ti. Y menos mal que encontré en la poesía algo parecido al sexo.
No te voy a mentir, doblo las 6 caricias de Andrés Suárez y tardo menos que los 15 minutos de Marwan en enseñarte el corazón.
Creo que la noche me confunde, y no de esa manera absurda que todos conocemos. Me puedes encontrar en la luna creciente, menguante y más en la llena. Café en las venas.
Y sigue llenándote de ellas, que me harás escribir estas mierdas, y tú, sí, tú podrás criticarlo según lo leas.
Lo entiendo, y con eso me basta. No me extraña que me llamen rara. Y no, las mejores personas no lo son, como tampoco la locura te hace serlo.
Y júntame un sonrisa de verano, un te quiero a destiempo, unas manos en el sitio equivocado y una mirada de arrepentimiento. Seguiré escribiendo y si quieres, vete conociendo(me). Mi historia ya podría ser del club de los poetas muertos, y sin ser poeta, claro, menuda falta de respeto. No hablo de la película, aunque dudo mucho que sepáis de lo que hablo cuando escribo cualquier palabra.
Joder, los anuncios de Spotify, algún día tendré que pagar el premium. Ya sabéis, estoy escribiendo con una canción de la BSO de 50 sombras de Grey, es el momento en el que juzgáis. Love me like you do se llama, ahora sí, juzgad con fundamento.
Me estoy perdiendo. O estoy perdida. No sé verlo.
Puedes comentarme esto.
Yo seguiré pensando en este rectángulo almohadillado como sería este día si las cosas se hubieran desarrollado de otra forma.
Y si crees que esto está escrito de sujeto a objeto, me gustaría saberlo. Porque no lo creo.
Febrero, ¿te he dicho que te quiero?. Ahora devuélveme mi cabeza.
Ellos no se merecen esto.

viernes, 30 de enero de 2015

Ojalá

Ojalá ser pájaro para encontrar 
tu nido.
Ojalá ser nieve para cubrir 
tu montaña.
Ojalá ser abrigo y resguardarte 
del frío. 
Ojalá ser tu refresco favorito 
cuando haga calor.
Ojalá contar hasta diez y que 
no te hayas ido.


Ojalá tu cuerpo sobre el mío.

Ojalá lleno de pintalabios.
Ojalá esa canción en la radio.
Ojalá cena con velas y ducha 
para dos.
Ojalá susurros al oído y correr 
al colchón.
Ojalá empezar follando y 
terminar haciendo el amor.


Ojalá orgasmos con timbre de amor.

Ojalá pueda ser hoy para soñar 
con tu mañana.
Ojalá tener tus ojos para perderme
en tu mirada.
Ojalá tus besos, mi despertador.
Ojalá estés leyendo esto.
Ojalá estés sonriendo. 
Ojalá te encuentre que ya 
te echo de menos.


Ojalá ser poeta y recitar en verso 
y a besos tu cuerpo.


Ojalá...

martes, 30 de diciembre de 2014

Muere el alma

Muere el alma con cada señal perdida,
con la caída después de la lucha.

Muere el alma cuando se quiere y no
se puede, o se quiere y no te hacen
poder.

Muere el alma cada vez que nos rompen
la ilusión y apuñalan nuestro corazón. 
Cadáveres de mariposas en el estómago.

Muere el alma con la decepción de los
amigos por los que una vez luchaste,
quisiste o reíste.

Muere el alma cuando los que se van, 
ya no pueden volver, y más aquellos
que se marchan sin saber por qué.

Muere el alma cuando se pierden las
sonrisas y los 'te quiero' ya no suenan
nada bien.

Muere el alma en los gritos de silencio
de aquella noche a las tres.

Muere el alma en una sociedad
corrompida que no quiere comprender.

Muere el alma en las manos que no te
empujaron y te hicieron perder.

Muere el alma en el llanto de un niño
que no tiene nada para comer y en el 
llanto de la madre por no poderlo 
mantener.

Muere el alma cuando dejamos de creer,
cuando rezamos y no sabemos a quién,
cuando soñamos con los ojos cerrados
y el miedo domina nuestro ser.

Muere el alma.

Resucitará...