viernes, 26 de febrero de 2021

Entre plantas te lo digo

Nunca pensé que la poesía
llegara en tiempos difíciles.
Yo, que soy más de aferrarme a eso
del latir 
que a la oscuridad del vivir.

Nunca imaginé que de todos los 
agujeros que me cavé,
fuera a salir volando. 
Y batir las alas hasta mirar a los ojos
de una estrella.

Y a la altura de Nunca Jamás, allá
donde también se libraron guerras,
me encontré con que siempre hay
pista de aterrizaje.

Siempre con los pies en tierra,
que las palabras sean las huellas
que versen el presente.
Que sigan el camino de lilas que 
hacen respirar,
hacen sentir.

Siempre descubrir que no hace falta
subir tan alto para tocar lo 
extraordinario.
Que aquella que es astro también 
es árbol,
es flor.

Y quedarme cautivada por su naturaleza,
por cómo su risa es tan selva,
por sus ganas de ser siempre río

y entre plantas se lo digo...

martes, 17 de noviembre de 2020

Latir

Y noviembre, que ha venido como una huracán
de libertad,
que el temporal ha levantado la paz
aquí dentro,
que por fin han salido volando todas
las cadenas
que me han hecho parar de derramar 
mis sombras 
sobre ti.

Y noviembre, que me ha llenado con tu canto
en mi boca,
que me ha hecho agarrarme a tu espalda
más fuerte,
que sigue oliendo a lilas como el verano
del maravilloso desastre,
que te veo tan dentro que a veces da miedo
pero todo es vida,
pero todo es amor,
pero todo.

Todo noviembre es tu sonrisa tan cerca 
de la mía, 
diciendo lo que crees que no puedes 
decir,
diciéndome que no puede caber oscuridad aquí,
solo latir.



viernes, 4 de septiembre de 2020

Lila

No sé si estás acostumbrada a ser musa,
ni lo que sientes cuando las palabras
hablan de ti.

No sé si has notado que esa canción
ha recorrido mis venas y eso hace
que mis labios no quieran dejar de 
notar tu aliento.

Porque yo, como todos esos poetas,
también quiero ir a morir a los lagos.
Y que en mi final sonría como nunca, 
para que sepas que te he descubierto 
en todos los sentidos.

Pero ahora que todo está empapado en el
olor de las lilas, que me pierdo en el
paisaje verde que rodea tus pupilas, 
quiero que el tiempo me mantenga aquí

contigo.



martes, 4 de agosto de 2020

Perseidas

Te has pellizcado suficiente,
el cajón está abierto.
Las palabras deberían nacer
a muchos kilómetros,
pero estas cuatros paredes
han decidido ser testigos
de cómo al fin las palabras claves 
han florecido.

Todavía existen aquí algunos restos
de la mordaza,
todavía tiran,
como una cicatriz, 
como un aviso,
como la huella que te dice
que aquí has vivido.

Que sigues haciéndolo
y que ahora sabes que 
aunque hay cosas que 
se acaban,
que cambian,
nunca es un final.
Ni siquiera tu mayor miedo
va a serlo.

Como siempre, has echado la 
vista hacia atrás,
lo suficiente para ver que has
aprendido a estar atenta a la 
caída del presente,
que el verano ha venido cargado
de Perseidas
y que precisamente no tienes 
que mirar al cielo 
para verlas.

Y tu mundo que se hizo del revés
cuando le alcanzó la duda,
ahora se presenta ante ti
creando otro universo,
que por un momento parece 
irreal.

Pero entonces descubres 
las cosquillas de sus galaxias;
y... te has pellizcado suficiente

es verdad.


viernes, 15 de mayo de 2020

Mayo

Hoy es un día en el que el verde está solo,
y unos pulmones están doliendo
la vida del inconsciente. 
El agujero negro se ha vuelto a abrir
en un pecho que sigue encerrado.

Hay unas venas que están llenas del 
amor de otros,
de las feromonas musicales,
mientras las voces se escuchan fuera
de estas cuatro paredes. 

El tiempo no es nada para quien 
se niega a que desaparezca
el amor de a quien un día
se le fue la vida
sin decir adiós.

Mi pandemia es el miedo que existe
en este cuerpo, que no soporta ver
cómo los ojos se cierran. 

Y en mayo, lágrimas mil.
Y en mayo, sonrisas mil.
Y en mayo, lo único que aprendí
es a vivir.

domingo, 3 de mayo de 2020

Room 2020


Me pregunto cómo veré mi
habitación 
cuando ya haya marchado.
Si recordaré
absolutamente todo lo vivido 
en este viejo lugar.

De como hubo un año
que hice de estas cuatro paredes
un universo más fuerte al que
ya estaba acostumbrada.

Me pregunto si el olor seguirá,
si me reconoceré en él.
Si las fotos se verán muy
vintage, por eso de no 
verse en las arrugas.

De como todo el desorden
hacía ordenarme porque
era mío, solo mío.

Me pregunto si podré volver
a aquellas risas guardadas 
en mi cama
a todas las pieles
a la mía
y liberar la misma
serotonina.

Me pregunto si seré
consciente alguna vez
del tiempo.

Hoy he vuelto al pasado
más inmediato y he descubierto
que el vértigo de la vida
está en echar la mirada hacia atrás.
Y entiendo del ansia al futuro, 
pero nadie nos enseña que el presente
es como una estrella fugaz.

Solo si estás atenta, podrás disfrutar
de su caída.


jueves, 23 de abril de 2020

Nostalgia

Alguna vez regreso al pasado,
sé que he prometido no volver hacerlo
pero he descubierto que entenderse 
también es volver a ser nostalgia.

A veces recuerdo mi sonrisa reflejada
en otra mirada. 
En unos brillantes ojos donde se 
refugiaba un universo,
y como dice la canción
"no me quites la mirada",
pensaba. 

Creo en el arte de aquello que
creamos,
por eso hay momentos
en el que miro detrás de mi espalda
donde también habitan 
los monstruos.
Retiro las zarzas,
hasta que encuentro la luz de todo 
lo que una vez me hizo latir.

Me veo. Soy yo. 
Hoy tengo alguna arruga de más.
Ayer, fui inocencia.
Aun así, quiero seguir siendo
musa
de las palabras coherentes
nacidas de una noche húmeda
sin fin.

Quiero encontrarme en canciones
que suenen en la radio
y sonreír
por crecer en las melodías
que nunca hacen daño.

Las futuras almas se merecen
la limpieza de todo el alcohol 
bebido,
aprendido,
y la resaca será el inicio.

Entenderse es encontrarse en la nostalgia
para así llegar a la dicotomía de lo que 
queremos
ser o no ser.


martes, 31 de marzo de 2020

Eco

Un eco suena

Había olvidado el suspiro despierto
de la noche
la humedad en mis dedos
la luz de los poros
la silueta del placer.

Los trozos rotos se
reconstruyeron
con un peso sobre mí,
con un movimiento sobre mí,
con un ja...joder.

Mi corazón partido
solo sintió la 
comida de boca. 
Mi corazón partido
solo sintió.

Toxinas, alcohol,
calor, que no 
pare,
que no.

Un eco suena

"Me he vuelto 
jodidamente
loca"

miércoles, 12 de febrero de 2020

La poesía no tiene la culpa

He caído en muchos errores.
Amordazar mi voz por desamor.
Corromper las palabras del lado izquierdo.
He ahogado emociones en un interior
perdido.
Abandonado.

Me he descubierto viviendo de otros
versos.
De frases que alguna vez fueron correctas
pero hoy tienen cerrada la puerta.
Me he permitido intentar buscar nuevos 
horizontes
y solo he encontrado cárcel.

Tener las manos atadas
ha hecho de mi cabeza un tiovivo.
Besar otras almas solo ha hecho
vaciarme.
Deberme al sentir se ha convertido 
en opresión y odio.

He evitado dar la espalda a la
mentira de los cuerpos.
He intentando ser comprendida
en un mundo de locos.
He dicho adiós al acoso y derribo 
de aquellas que se creen santas.

Me he visto envuelta en esperanza
salvando lo insalvable.
De esconderme en canciones
antes cantadas al oído.
Me echo de menos en algunos
brazos
pero ya no dan calor
ni color.

Ahora.

Tengo una vida en visa, cervezas
y risas.
Un túnel con luz se abre al final.
Debo todo mi refugio a otros 
corazones que me están ayudando
a latir.

He vuelto a escribir.
He dejado toda la culpa atrás.
<<Ya casi estamos a salvo en casa>>


sábado, 18 de enero de 2020

En batalla

Algún día hablaré de los monstruos 
que maté dentro de mí. 
De cómo los girasoles 
cayeron por la falta de mi luz. 

Llegará un momento en el que las canciones
me acompañen 
y no me curen. 
Y os hablaré de las lecturas que hice 
por sentirme en conexión 
con alguien. 

Creo que nunca es el momento 
para hacer hablar 
al silencio. 
Ni quiero desahuciarlo del lugar 
que en mi pecho ha encontrado. 

No sé si esto es lo que llaman dolor, 
pero ahora que las palabras salen 
entiendo de la lucha de aquello que 
se niega a corromperse. 

Prometo cuidar al silencio, 
porque está amenazado 
por la toxicidad. 
Pero la mente me pide 
que deje de orbitar 
alrededor 
de agujeros negros. 

Y yo decido hablar, 
pero bajito. 
Creo en la intuición 
de cuando las cosas deciden marchar
porque así es su naturaleza
y lo acepto. 

Todo esto que habita en mi es mío, 
y siento que sea un contaminador 
externo. 
Pero llevo señal de peligro, 
al menos de momento. 

Entonces cada día 
me prometo una nueva regla, 
que puede que en algún momento
rompa. 
Pero ya no abro puertas
aunque llamen fuerte, 
porque al otro lado 
no hay vivienda. 

He encontrado al único amigo 
en ese lado 
y sé que no me conviene. 
Pero le he pedido que salga 
cuando haya amor 
y le he guardado en el cajón
las palabras claves para cuando 
eso ocurra. 

De momento,
sigo en la batalla en la que 
solo se gana.

Imagen

viernes, 4 de enero de 2019

Mystery of

He silenciado la poesía hasta el punto de la ansiedad,
cada vez sueño más con la muerte.
Ha comenzado un nuevo año 
y las palabras están hartas de ser presas.
Se me ha olvidado la conexión entre
cabeza y corazón,
la presión me puede.

He tenido que recurrir a las canciones
que hablan del amor,
porque ya no lo siento.
La tristeza es para aquellos que callamos
y caemos.
Sigo siendo aquel agujero negro
del que salí, pero permanece.

Sigo buscando el misterio,
de la huida,
del adiós,
del regreso,
de la pérdida.

He abandonado la empatía de las risas,
y ahora estoy atada a unas cuerdas que me impiden
sentirlas.
Me he convertido por un momento en todo lo que odio,
la venda que no deja ver al amor como motor de cambio.

Mi transparencia se guarda en estas líneas descontroladas
y sin sentido.
Me estoy volviendo a permitir escribir, sin alegría,
pero comparto la oscuridad, para que corráis
siempre
hacia lo que brilla.


jueves, 5 de octubre de 2017

Desnuda

La desnudez cae con el atardecer,
el cuerpo natural del poro de la vida
deshecha el resto del latir gemido. 
La noche está apunto de matar a las flores,
porque sin luz han decidido no vivir.

Los posos del sexo del adiós buscan el
espacio más recóndito de la habitación,
porque ellos no quieren ser flores,
ni olvido.
Repelen las sábanas porque son las primeras
que pierden el olor.

Las ramas me empiezan a rozar haciendo
del único mundo un bosque latente del
desamor, rápido. Fugaz como el cigarrillo
que cuela el humo por los resquicios de la
persiana.

La naturaleza sigue ahí plantada, mirando
su reflejo como si intentara buscar el porqué
de la vida vestida que le ha tocado vivir.
Yo impasible de reojo miro sus monstruos.

Porque coraza fuerte se me hizo al llorar
por dentro una marcha anunciada.
Y no, seguimos sin poder salvar a nadie.
Entiendo el pecado de otros cuerpos en mente,
si la vida se está auto destruyendo.

El atardecer ha caído. La oscuridad deja muy
poco para ver y mucho para pensar. Cuántas 
veces os habéis sentido causa del problema.
Y crees tener la solución.

Pero se ha despertado eso del vivir, la soledad 
de una melodía con la intensidad de la rutina,
la cabeza ahora llena de otros monstruos. Porque 
así como quise desconocer a otras ranas, ahora 
me da miedo que sea yo la que se desconozca
en los labios del presente.



lunes, 2 de octubre de 2017

Puedes ver

Hay un foso de humanidad. Gran Vía se está volviendo gris. Tomamos caminos opuestos, pero miramos atrás. No dejo de inspirar con ademán de guardar este olor para mucho tiempo. El miedo echa raíces desde los túneles del metro y no son los trenes los que se pierden. Al doblar la esquina, qué tendrán que decir aquellas culpables del adiós. Acaricio el nerviosismo de las manos y noto el vacío. Retrato el momento, me rompo por dentro. Se va el roce de labios y todo está seco. 

La vida se antoja sin sueño ni despertar. Se antoja de situaciones no compartidas. De lágrimas de aquellos que por no entender, te aumentan el anhelo. Se antoja de tristeza, de sonrisas culpables, de evasión de pensamiento. Se antoja de te echo de menos, pero es tu tiempo. Se antoja de valentía. Se antoja de calma. Se antoja de mariposas hambrientas de cambios pero no de vida nueva.

La melodía in crescendo marca el compás de los sentimientos. Las fotografías llenas de recuerdos. La tranquilidad de una mirada que ama y espera, y espero. Cura incluso antes de la enfermedad. Fuerza de independencia y libertad. Alas que siempre hacen renacer para volar. Gratitud de la felicidad correspondida. Sábanas de roce que mecen hoy mi cuna.

El amor vence todo, primer paso...


Puedes ver, cómo respeto todo lo que estás viviendo, cómo lo hago solo porque creas que es cierto, y que en mi vida solo queda una razón y un verso.

Y lleva tu nombre


sábado, 12 de noviembre de 2016

Me quise como espero que nunca me quieran



El blanco y negro duele,
me nublo en un paisaje de luces
que me ciegan.

Al otro lado siempre hay alguien
que me sonríe,
y yo ya he perdido la fe en la risa.

Me han hablado del amor como 
locura,
y no hay nada más cuerdo 
que la elección de lo que uno 
siente.

La tristeza que no merezco
me ha golpeado por los tropiezos
de otra gente.

Ya no sé mirar más allá de mis manos,
de las grietas que en mis dedos  
se hicieron una noche de verano.

Los ojos clavados me empiezan a cansar,
el pasado que no comprendo siempre
está cerca,
la felicidad de la que no es persona
me harta.

Me he escrito el propósito del olvido
cien veces,
y mil veces lo he incumplido.

Y no,
no pienso en ti, solo, 
en mi recuerdo desenfocado.

Lo estoy volviendo a escribir,
el blanco y negro sigue doliendo,
vez 101.

Me quise como espero que nunca me quieran.
Como una puta mierda.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Blanco

Rompía un lápiz al día
y llenaba varias páginas de su libreta negra.
Palabras, hasta en los márgenes de aquellas
hojas cuadriculadas
que guardaban lo que un día de lluvia
se prometió.

Escribía su vida
en minutos y horas,
incluso las palabras que pensaba
pero no decía.

Dibujaba los paisajes de su pequeña
ciudad
que contrastaban con sus extraordinarias
capitales favoritas.

Disfrutaba de la vida con esa libreta
llena de minas marcadas,
de formas de labios coloridos,
de garabatos de enfado.

Guardaba hasta el sexo,
los abrazos,
el primer beso que sucedió
a los otros tantos deseos
de soltarse la coleta.

Retratos de una vida de cambios
que explicaban cómo se había
peinado el alma.

Supo plasmar el viento,
el calor de una chimenea
y las olas del mar,
pero de esas que azotan contra
grandes rocas en acantilados.

Dedicó más de un página a las
grandes emociones:
el amor, la alegría, la risa,  las lágrimas
de felicidad.

Todo era grabado en ese pequeño compañero
de viaje,
así lo prometió en el momento que perdió
a su padre.

Con la lluvia sobre su cuerpo devastado, escribió:
<<Sé que nunca te olvidaste de mí,
yo tampoco lo haré de ti.>>
Y después de dejar caer esa hoja en el hoyo
de tierra empezó su particular
huida.

Olvidaría,
todo lo olvidaría como hizo él.

Y en letras bien marcadas y grandes
escribió la primera página:
Cuando creas que todo he olvidado,
que no sé quién soy,
ni sé hacer o deshacer,
léeme la libreta,
regálame la vida que en mis adentros
vivo
y en mis afueras
abandono.
Solo así habré ganado al olvido.

Hasta el último suspiro ganó,
 e incluso en su extinguida vida
 recordó  sonrió.


-Para todos los que (no) olvidan.

miércoles, 20 de abril de 2016

'Mi pequeña historia'



Quiero tornar las canciones de Andrés en contrarias. Quiero ser el pequeño rato en el que he llegado para que me conozcas siempre. Convertirme en la poesía nunca escrita porque se hace. Quiero alas para volar al sur, vivir en sur, quererte con acento del sur para perder todos los días el norte. No necesito que bailes flamenco para cambiarme la vida, todos los meses son números cardinales con canciones de Sabina. Dejemos Dublín, que es un sueño mi París bajo los volantes de mi falda. Y si llueve en Sevilla, tenemos Cádiz, y Pantín fugando estrellas que llegan hasta Benijo. Me ha cazado el autor y grito que es mentira que no quiera verte. Que te dedico todo el rock and roll mientras te miro a escondidas y te escribo postales firmando para que seas mi media vida. Las 6 caricias se me quedan cortas porque no te quiero tanto, te quiero más. Hicimos nuestra una noche de verano en la que sí, por fin, supimos lo que es amor. Esta vez sí pudimos, voy a volver quererte: así fue. 

jueves, 3 de marzo de 2016

A (s)olas



El mar de palabras 
me arrastra con su corriente.
Escucho las gaviotas gritando 
LIBERTAD
por encima de mi.

Sigo siendo arrastrada 
con los ojos entrecerrados 
y gotas en la cara que seca el sol.

Tarareo la canción 
que me hace ser mi persona favorita.
Me canto la vida
a los cuatro vientos y este me responde
con brisa salada.

Me dejo hundir
para ver el blanco perla del final del 
túnel de la muerte
y el inicio de otra vida.

Vivir valiente.

Los dedos de los pies salpican alegría
y hacen volar a las primeras mariposas
de los capullos.

Parece que va a llover,
llueve
la corriente es más fuerte,
se hace la tempestad pero no se
deshace la calma.

De punta a punta el mar,
conmigo.
A las olas y a solas.
Muerdo, muerdo, muerdo
los sueños
porque se me han cumplido.

sábado, 16 de enero de 2016

Casi un año

Ha sonado varias veces Ferreiro
y los kilómetros se han convertido en besos.
Gran vía se puso guapa para tu vuelta
porque Madrid es tuya.
-Y qué bonita-

Ahora, las risas son sábanas deshechas mientras
la luz del sol se cuela por la ventana.
Los pies fríos dicen que todo es 
posible.
Las cervezas de importación esparcidas 
por el suelo
recuerdan.

Los niños se llevan dentro -nada de cobardes-
y se prohíben las bodas y las misas -nunca los bailes-
Se llenan las visas porque a veces
la libertad
cuesta dinero.

Pero que no llegue la pena
que se nos olvide el aniversario
y nos escapemos en un barco.
Nunca es tarde para otra huida.

Casi un año...

Fíjate ahora,
pequeña soñadora
las canciones de Andrés
suenan de otra manera.

lunes, 11 de enero de 2016

'Te quiero de papel'


Hay una suerte de sonrisa
plasmada en cada línea de un cuaderno 
con fecha de verano.

En invierno, márgenes llenos de tinta
de te quieros en papel.
Manos que se desatan escribiendo sobre ti
que componen una melodía a piano. 

Hay sueños de pisadas en la arena de una playa
del sur. Olas que paren las horas en tu pecho. 
Y besos que sepan a sal.

Hemos perdido algo más que la ropa interior
hemos ganado en risas
casi miramos a los ojos al amor
y ya no hay más perdón por los bailes.

Y ahí estás tú
llenando cuadernos de vida
amor
vida
amor
mientras se hace melodía en cualquier colchón.

Hay dientes de león volando
porque he encontrado una espalda llena 
de ellos.
Y Montmartre dibujado en tus lunares
cumple todos los deseos.

Sigo haciendo recuerdos en papel
el amor en tinta
la vida en poesía -como tú-
porque además de libre

                         te quiero de papel

jueves, 7 de enero de 2016

"El secreto del centro de mi tierra"

Acabo de hablar directamente con el miedo
me he tomado el tiempo necesario para conocerle
comprenderle y sentirle de otra manera.

Me he atrevido a acercarme a pocos pasos,
a notar su respiración en mi cara y escuchar sus latidos.
Incluso alcé mi mano para acariciarle
y se dejó tocar.

He visto cómo llora el miedo, cómo se arrodilla para
pedir perdón, cómo mira con culpa y decepción.
Me arrodillo inmediatamente y le sostengo.

Nunca un encuentro fue tan realmente profundo
interno
extraño
y reconfortante.

Miro sus manos agarradas a las mías, sus venas marcadas
como las mías, las lágrimas corriendo por sus mejillas 
que mojan las mías.

Maldito momento en el que siempre se llega tarde...

El miedo no tiene la culpa de nada
pero nosotros,
nosotros seguimos llamando miedo al que nos grita
que todo es posible.



sábado, 5 de diciembre de 2015

En cada gaviota

Vuela pequeña.
Abre las alas y sueña.
Sobrevuela el mundo como mejor sabes
sola.
Termina de conocerte para encontrarte.
Y volver a empezar.

Llora, llora, llora.

Y sécate la vida que se escapa
con la manga de tu camisa.
Y bebe el aire que te mata lentamente.
Y saca al monstruo de todas tus venas.

Ríe, ríe, ríe.

Que encontraste casa en cualquier lugar donde estés
porque estás
porque eres
porque solo tú y libertad.

Las alas crecen cada vez que caes
y baten cada vez que superas.
Aprende a sonreír cuando llores.
Aprende a llorar cuando sonríes.

"La vida nos ofrece otra oportunidad, 
cambiemos lo que perdimos por lo que ganamos"

Sube los escalones que nadie ve, ni sienten, ni se alegran.
Sube. 
Que cuando grites deslizándote por la barandilla hacia abajo
todos sepan que hay alguien quien llora y ríe.
Porque vive la vida que algún día acaba
y habrá ganado la batalla
de ser quien fue, es y será.


sábado, 7 de noviembre de 2015

Somos todo lo que nos queremos



Somos dos gatos que no se quieren morir
que quieren vivir de tejado en tejado,
soñar en trenes que lleva el viento hacia un destino
encantado.

Somo gaviotas que gritan versos a las olas que nos mojan los pies, 
y el sol en el horizonte nos echa de menos.
Tenemos el culo lleno de arena y el pelo de salitre.
Y no queremos que nos limpien.

Somos manos empapadas en tinta roja
de las muchas veces que metemos la pluma en el corazón.
La vida llena de apuntes que no aprenderemos nunca 
porque ya hemos suspendido el tiempo.
Y hemos tachado tantos nombres como cicatrices tenemos.

Somos miradas que repelen la hipocresía de la sociedad,
la libertad vista entre cuatro paredes llenas de cuadros 
vanguardistas,
el amor acorralado, acosado, destrozado en la sumisión.

Somos aviones que despegan, llegan, despegan, llegan,
y nos llenamos de ciudades, verdades, de nosotras
hechas arte.

Somo mujeres que aman a los hombres, mujeres que aman
a las mujeres, mujeres que aman a cualquier ser lleno de vida.
Nos llenamos el cuerpo de colores, de blanco y negro.
No callamos, gemimos.
No nos mandan, luchamos.

Somos bocas que saben a café,
a expresión libre, a besos, a mordiscos, a pintalabios rojo,
a conexión.

Somos todo aquello que queremos ser.
Somos
           Somos
                      Somos 
                                          Todo lo que nos queremos.

lunes, 5 de octubre de 2015

Buenos días, amor


Suena el despertador cada cinco minutos, me quedo quieta.
Huele a café en mi cama y en mis pies ya es invierno.
Siento piel sobre mí.
Respiración sobre mi boca, calor sobre mi ropa.

El sol entra por los agujeros de la persiana
y los ácaros siguen su rutina.
La mía se acaba de romper
y se ha personificado.

Tengo el trabajo entre pecho y cadera.
El tiempo compartido.
Sigue oliendo a café y todavía es verano en mis dedos.
Y en su pelo, primavera.
Las flores por el suelo como ropa interior.

Decoraciones de versos en la pared y besos entre las sábanas.
Las noticias en la radio hablan de lo menos importante.
Los vecinos siguen pisando con los talones por envidia
del amor.
Aquí abajo.

Los transportes a rebosar en hora punta 
y yo en mi punto aprovechando el tiempo
y perdiendo el rumbo.

Y en un tumbo me encuentro.
Quiero café.
Quiero tostadas.
Quiero-te.

Buenos días, amor